Más de 50
años en Colombia
Desde
1950, UNICEF cuenta con una sede oficial Colombia,
la cual ha contribuido en el desarrollo de programas
y proyectos que beneficien a la niñez,
en especial a los grupos más pobres del
territorio nacional. Durante todo este tiempo,
la oficina en Colombia ha apoyado al gobierno,
a las organizaciones no gubernamentales y a la
sociedad civil en el desarrollo de programas que
promueven el respeto de los derechos de los niños
y niñas.
UNICEF
promueve una cultura en donde todos los niños
y las niñas puedan tener oportunidades
iguales, desarrollar sus capacidades y su potencial
al máximo, desempeñar un rol activo
en su propio desarrollo y vivir una vida libre
y decente en todo sentido. Colombia ha expresado
un deseo definitivo por promover y defender los
derechos de todos los niños y niñas,
al ratificar la Convención de los Derechos
del Niño, adoptada por la Asamblea General
de la Naciones Unidas en Noviembre de 1989, en
la ley 12 de 1991 incluida en la reforma constitucional
adoptada por Colombia desde ese mismo año.
Así, la Constitución colombiana
confiere prioridad a los derechos de los niños
sobre todos los demás.
UNICEF
ha llamado la atención sobre la necesidad
de superar la planeación coyuntural para
afrontar el reto de las políticas y los
planes de largo alcance, que puedan dar sentido
y continuidad a los programas en favor de los
niños, niñas y adolescentes más
allá de la programación de cada
período de gobierno. Se trata de ir consolidando
una nueva Cultura de la infancia basada en el
respeto de los derechos de la niñez, una
cultura más incluyente y equitativa, donde
todos los niños y niñas sean valorados
y reconocidos como personas y ciudadanos en proceso
de desarrollo, con necesidades específicas
y apremiantes que urgen un compromiso solidario
para su adecuada y oportuna satisfacción.
Esta
perspectiva privilegia al ser humano como sujeto
y objetivo del desarrollo económico y social,
asume los Derechos humanos y más específicamente
los Derechos del Niño como objetivos y
metas culturales, la estrategia de Educación
para la vida como herramienta fundamental para
fomentar la construcción de conocimientos
útiles a la conservación y desarrollo
del ser humano y de su nicho ecológico.
La concepción que se tiene del niño,
las expectativas sociales sobre su desempeño,
las actitudes y los comportamientos que tipifican
el trato que cada grupo social proporciona a sus
niños, constituyen aspectos principales
de la cultura de los pueblos.
Como
proceso social y cultural el desarrollo humano,
ocurre en un tiempo y espacio que lo tipifican
como un proceso histórico, afectado por
las condiciones políticas y económicas
de cada sociedad y por la situación económica
mundial que determina ordenamientos y prioridades
para la inversión social. Las condiciones
de vida de la población en general son
el contexto que engloba todos los factores de
que afectan el desarrollo de la infancia. Por
tanto, promover el desarrollo social en general
es una condición ineludible para poder
esperar logros y garantizar efectos positivos
perdurables de cualquier acción centrada
en el desarrollo de los niños.
Cuando
se asume una conceptualización sistémica
del entorno físico y sociocultural es necesario
reconocer que todos los espacios y los tiempos
que comparten las personas son instancias de aprendizaje
y socialización, y que, para poder lograr
una perspectiva integral en los programas de atención
a la infancia, no basta con actuar sobre el círculo
estrecho de sus padres y cuidadores inmediatos.
Es necesario afectar a la comunidad en general,
incidir sobre las expectativas y creencias de
los pobladores, afectar positivamente la cultura
sobre la infancia para que los cambios en las
pautas de crianza puedan ser perdurables y generalizados.
Es
particularmente importante analizar la influencia
de los procesos de socialización de género
y propender por la eliminación de todo
tipo de discriminación en los patrones
de crianza para generar de una real igualdad de
oportunidades para niñas y niños.
En coherencia con la Convención sobre los
Derechos del Niño, se trata de crear las
condiciones necesarias para que todos los niños
sin excepción puedan disfrutar a plenitud
de su derecho de vivir en un ambiente de afecto
y protección, bajo la tutela y cuidado
de sus padres y demás adultos, en buenas
condiciones alimentarias y nutricionales, con
servicios gratuitos y adecuados de salud y educación
para atender sus necesidades básicas, reconocidos
como sujetos de derechos, con una visión
y una lógica propia para relacionarse e
interpretar el mundo que le rodea.
¿Qué hace UNICEF Colombia?
Apoya
los esfuerzos del Estado al enmarcar e implementar
las políticas públicas conducentes
a garantizar los derechos de los niños
y las niñas.
Fomenta
la participación de las familias, la comunidad
y la sociedad civil en el abastecimiento de servicios
básicos para niños y jóvenes,
dentro del contexto de desarrollo local Impulsa
campañas de gran escala en Colombia para
promover una cultura favorable para niños
y mujeres.
Crea
espacios y oportunidades para la expresión
y participación de los niños y niñas
en aspectos que son de su interés Capacita
a los niños y niñas para comprometerlos
con la búsqueda de la paz. Patrocina proyectos
en zonas expuestas al conflicto armado y a la
violencia, particularmente, áreas con poblaciones
desplazadas.
UNICEF
Colombia busca contribuir técnica y financieramente
con la sociedad civil, el Estado y el gobierno
para desarrollar programas en beneficio de la
niñez; fomentar una mayor participación
en la búsqueda de soluciones a fin de que
los niños puedan ejercer plenamente su
ciudadanía y alentar su participación
dentro de la familia, la escuela y la sociedad.
El
programa busca promover ante los gobiernos central
y local, la sociedad civil y los que participan
en los conflictos armados, el respeto de los derechos
del niño. Además presta apoyo en
la planificación, el fomento, la vigilancia,
la integración en el plano local o la rehabilitación
de las poblaciones desplazadas y vulnerables en
determinadas zonas urbanas marginadas y en regiones
rurales indígenas y afrocolombianas.
Los
altos niveles de pobreza e inequidad, el difícil
acceso a los servicios básicos y las debilidades
en la gestión local en Colombia son fuentes
de descontentos sociales y de desequilibrios territoriales.
Por estas razones las estrategias del programa
están orientadas hacia:
-
La consolidación de procesos de formación
del capital humano, fortaleciendo la gerencia
social hacia la consolidación de una sociedad
civil capaz de respetar sus derechos y satisfacer
sus necesidades.
- La prestación de apoyo para mejorar el
núcleo familiar de los niños y aumentar
el acceso a, los conocimientos, las técnicas
y los servicios sociales básicos.
- Fortalecimiento de la participación de
los distintos sectores de la sociedad civil, las
universidades, el sector privado, las organizaciones
religiosas y los medios de comunicación.
- Movilización de recursos para invertir
en programas en favor de los niños entre
los organismos gubernamentales de contrapartida,
el sector privado, la sociedad civil y los países
donantes.
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