La
sociedad
se compromete con la educación
La
Escuela Busca al Niño, una estrategia que busca
la inclusión escolar de los niños, niñas
y adolescentes desescolarizados, cuenta ahora con el respaldo
de la empresa privada. La estrategia se fortalece para
seguir llevando más niños a las escuelas.
Por Vanessa Molina, Oficina de Prensa, UNICEF.
Estudiantes
universitarios tocan la puerta de casas en los sectores
deprimidos de las ciudades en busca de niños y
niñas que no asisten a la escuela; organizaciones
locales apoyadas por las Secretarías de Educación
Municipales identifican las causas de la desescolarización
y aplican modelos pedagógicos que buscan captar
el interés de los niños; familias se hacen
partícipes del proceso de inclusión escolar
de sus niños; y la empresa privada aporta recursos
para combatir la deserción y garantizar la permanencia
de los niños en la escuela. Ésta es, grosso
modo, la dinámica a través de la cual se
viene implementando el proyecto La Escuela Busca al Niño,
una estrategia apoyada por UNICEF que se fortalece como
ejemplo de construcción y ejecución de políticas
públicas a nivel local.
Desde
1998, la implementación de la estrategia Escuela
busca al Niño ha permitido identificar niños,
niñas y adolescentes que se encontraban por fuera
del sistema escolar en sectores pobres de Armenia, Ipiales,
Yumbo y Medellín para llevarlos a la escuela. A través
de un modelo pedagógico llamativo, se les presenta
a los niños la escuela como un espacio atractivo
que no entra en conflicto con su entorno, sino que, por
el contrario, hace parte de él y se constituye en
una oportunidad para desplegar todas sus capacidades y aprovechar
su potencial.
La
Escuela busca al Niño involucra en el proceso
de escolarización a la familia y la comunidad, partiendo
de que los problemas de deserción e inasistencia
escolar están estrechamente vinculados al contexto
en el que crecen los niños. Así, las condiciones
económicas de las familias, la baja valoración
de la educación formal y las deficiencias del sistema
escolar, vistas como causas del problema, se tienen en cuenta
para apoyar, según sea el caso, los procesos de recuperación
del potencial creativo y afectivo de estos niños.
El
primer municipio beneficiado con la implementación
de La Escuela Busca al Niño fue Armenia, en donde
el trabajo conjunto entre la Universidad del Quindío,
la Alcaldía y UNICEF hizo posible que 583 niños
ingresaran al sistema escolar. Posteriormente, se dieron
los primeros pasos para la implementación de la estrategia
en las comunas 1, 2 y 4 de Yumbo. Así mismo, en Ipiales,
la estrategia se puso en marcha de forma simultánea
con un proyecto de prevención de la explotación
económica de niños, niñas y adolescentes,
que se desarrolló en alianza con la Secretaría
Municipal de Educación y la Alcaldía.
En
Medellín el proyecto se prepara para la implementación
de la segunda fase que contará con el apoyo de la
empresa privada. Confecoop y Citybank son las dos empresas
que se unieron a la alianza a través de la cual se
implementa Escuela Busca al Niño en Medellín,
y decidieron apostarle a la construcción de una política
pública de aplicación local. La Universidad
de Antioquia y la Corporación Región también
integran este equipo interinstitucional.
En
la etapa inicial de la estrategia en Medellín,
376 niños de las comunas 8 y 9 ingresaron a la escuela,
y en esta segunda fase, la comunidad será beneficiada
con la escolarización de 500 niños entre los
7 y los 15 años, la realización de un diagnóstico
socioeducativo, y el desarrollo de acciones que garanticen
la permanencia de los niños y niñas atendidos
durante la primera fase del proyecto.
Esta
nueva etapa de La Escuela Busca al Niño en
Medellín, está incluida en el Macroproyecto
de Reubicación que viene adelantando la Alcaldía
con la comunidad del sector de Moravia, un barrio ubicado
en cercanías del antiguo basurero municipal, en donde
sus habitantes están expuestos a un alto riesgo físico
y ambiental.
Más
que pupitres y cuadernos
Al
hablar del derecho a la educación, inmediatamente
se piensa en la disponibilidad de cupos en las escuelas.
Sin embargo, la educación va más allá de
la posibilidad de asistir a una escuela para adquirir unos
saberes específicos, y abarca también la necesidad
de brindarle a los niños las condiciones básicas
para que desarrollen plenamente sus capacidades y adquieran
conocimientos y valores. La educación es la garantía
de que una sociedad podrá contar con personas activas
y productivas.
En
esa medida, la educación es la puerta de entrada
a una vida llena de oportunidades, y la vulneración
de este derecho significa limitar las posibilidades que
un niño tendrá, tanto en su crecimiento como
en su vida adulta. La Escuela busca al Niño se ha
encargado de hacer que las familias y los niños conozcan
esa realidad y reconozcan la importancia de hacer valer
este derecho. Hoy, la empresa privada también ha
reconocido el mensaje y ha asumido un compromiso con la
educación de niños y niñas colombianos.
En
esa medida, invertir en la educación, entendiéndola
como un proceso integral y no solamente como la construcción
y dotación de escuelas, es generar beneficios económicos
para un país, dado que los ciudadanos capacitados
se convierten en motores de la economía nacional,
al ser más productivos y generar mayores ingresos.
Garantizar el derecho a la educación es la clave
para superar la desigualdad de ingreso, las disparidades
sociales y la exclusión, que afectan a nuestro país.
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