
Actualmente
en el mundo y en Colombia, muchas instituciones que prestan servicios
de salud a madres e hijos están trabajando para convertirse
en “Instituciones Amigas de la Mujer y la Infancia”,
IAMI, lo cual significa instituciones que apoyan la lactancia materna,
que ofrecen atención integral a las madres, niñas y
niños y que mejoran la calidad de la atención que se
les presta. La iniciativa IAMI se desarrolla a través de una
metodología que le permite al personal de salud prestar un
servicio integral con calidad y calidez. Consiste en cumplir 10 pasos
que contemplan:
1. Disponer de una política institucional
en favor de la atención integral a madres, niñas y
niños.
2. Capacitar a todo el personal de salud en la manera
de implantar esta política.
3. Educar y orientar a las gestantes
y a sus familias en todos los aspectos de la gestación y el
parto.
4. Ofrecer la posibilidad de un parto atendido con calidad,
sin intervenciones médicas innecesarias en un ambiente de
intimidad y respeto, favoreciendo la presencia del compañero,
esposo o una persona querida para la madre.
5. Brindar ayuda práctica
y efectiva a las madres en el posparto inmediato para que puedan
poner en práctica la lactancia materna y los cuidados del
recién nacido.
6. Favorecer la lactancia materna exclusiva
y sin horarios.
7. Procurar el contacto permanente madre-hijo durante
la estancia hospitalaria.
8. Eliminar el uso de chupos, biberones
y leches artificiales.
9. Conformar grupos comunitarios de apoyo
a la lactancia materna y a los programas dirigidos a prevenir enfermedades
prevalentes de la infancia.
El fomento a la lactancia
materna es una de las líneas de
acción del Plan Nacional de Alimentación y Nutrición
cuyo liderazgo está bajo la responsabilidad del Instituto
Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF. Toda madre tiene derecho
a recibir información precisa, veraz y oportuna sobre la manera
de alimentar correctamente a sus hijos e hijas. Esto significa aprender
cómo dar lactancia materna en forma exclusiva los primeros
seis meses y cómo iniciar otros alimentos para complementar
la lactancia hasta los dos años.
En Colombia, el Ministerio de la Protección Social, las entidades
territoriales de salud, las EPS, ARS, ESE, el Instituto Colombiano
de Bienestar Familiar, ICBF y ONG que trabajan por la nutrición,
conocen la Iniciativa IAMI y pueden brindar información acerca
de la manera de poner en práctica los 10 pasos.
La historia
de la IAMI se inicia en Colombia en el año de 1991 con el
Plan Nacional de Lactancia Materna, formulado en respuesta a los
compromisos adquiridos por
el país en la Cumbre Mundial de la Infancia. Constituyó la
estrategia eje del Plan con el propósito de recuperar la beneficiosa
práctica de la lactancia materna y disminuir las altas tasas
de morbilidad y mortalidad infantil, derivadas del consumo inadecuado
de fórmulas infantiles y del inicio precoz de alimentos complementarios.
Si bien los muy conocidos “Diez pasos hacia una lactancia exitosa” fueron
diseñados para promover, proteger y apoyar la lactancia materna,
su puesta en marcha en las instituciones de salud con atención
materna e infantil, fue demostrando la gran potencialidad de la estrategia
como integradora de los procesos de gestación, parto, puerperio
y crecimiento y desarrollo infantil, lo cual necesariamente condujo
a plantear el tema de la calidad de la atención.
Con el concurso de entidades
y de numerosas personas, profesionales y personal de salud de muchos
lugares del país,
se han dado desarrollos en este sentido, que hoy permiten tener una
concepción más holística de la IAMI, como herramienta
para garantizar los derechos de las madres y de la infancia, entre
ellos el derecho al más alto nivel de alimentación
y nutrición, así como para el mejoramiento de la calidad
de la atención que se ofrece a estos grupos poblacionales
en las instituciones de salud.
Partiendo del reconocimiento
de que todo ser humano es titular de derechos, hacemos especial énfasis
en los derechos de la infancia por cuanto es nuestra misión
velar por el interés
superior del niño conforme está consagrado en la
Convención de los Derechos del Niño, CDN. En este
sentido, es necesario entender que si bien todos y todas somos
titulares de derechos, a su vez todas y todos, autoridades instituciones,
organizaciones y personas, somos titulares de deberes, es decir
portadores de obligaciones frente al cumplimiento de los derechos
de las madres y la infancia, quienes tienen titularidad sobre los
mismos, es decir que pueden exigirlos (1). Es este el fundamento
para revisar y recapitular la experiencia de la Iniciativa IAMI,
con
un enfoque integrador hacia la primera infancia que busca “asegurar
que las niñas, los niños y las mujeres tengan una
buena alimentación y atención de la salud durante
toda su vida iniciando desde la gestación y el parto, ya
que el bienestar de los niños y las niñas es inseparable
del de sus madres, ofrecer a los niños el mejor comienzo
en la vida para que sobrevivan y se desarrollen, lo cual permite
sentar las bases para el cumplimiento de todos sus demás
derechos” (2).
La experiencia mundial ha
demostrado que la estrategia IAMI es una de las intervenciones más
costoefectivas para disminuir morbilidad y mortalidad infantil y
para favorecer el vínculo afectivo
del nuevo ser con sus progenitores y con su entorno, pero lamentablemente,
como ocurre con otras intervenciones como es el caso de las sales
de rehidratación oral para el tratamiento de la enfermedad
diarreica aguda, a pesar de que sabemos que funcionan, se han ido
dejando de lado en pos de nuevas intervenciones dirigidas a atender
situaciones de emergencia. Es necesario volver a insistir en estas
estrategias e iniciativas de bajo costo que salvan vidas y mejoran
el bienestar de las mujeres, de la niñez y las familias. Hasta
el momento, Colombia cuenta con un número de 120 IPS reconocidas
como IAMI, cifra que resulta bastante escasa si se tiene en cuenta
el total de IPS del país y particularmente el gran potencial
de esta estrategia como integradora de acciones de atención
primaria en salud para las madres y la primera infancia.
(1) El concepto Titularidades
se refiere tanto al dominio que tiene una persona sobre los bienes
materiales e inmateriales, necesarios
para una vida digna, como a la posibilidad de acceder a dicho dominio.
El término ha sido muy utilizado por Amartya Zen y a partir
de allí por las personas e instituciones que trabajan por
los Derechos Humanos.
(2) UNICEF. Notas para oradores sobre la primera infancia. Nueva York: Unicef,
2003.
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