La acción necesaria

Se requiere una estrategia polifacética que incremente el acceso de las niñas y niñas a educación (particularmente educación secundaria); refuerce la protección jurídica del derecho de las mujeres a la propiedad y la herencia; erradique la violencia contra las mujeres y niñas, y asegure que tengan un acceso equitativo a servicios de prevención y asistencia del VIH.

Luchar contra estas desigualdades no es un problema exclusivo de las mujeres: los hombres también deben involucrarse plenamente. Para empezar, tienen que declarar la «tolerancia cero» a la violencia contra las mujeres, comprometerse con la educación de sus hijas y contribuir a aliviar la carga asistencial que aquéllas soportan.