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La lactancia

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La lactancia

Alimentar al bebé exclusivamente con leche materna cada vez que tiene hambre y durante los primeros seis meses de vida, empezar a darle alimentos apropiados y nutritivos a los 6 meses, y continuar la lactancia natural hasta los 2 años –o más– son medidas que aportan al niño una nutrición óptima y grandes beneficios para su salud.

  • La buena nutrición es vital para el crecimiento y el desarrollo de los niños. La alimentación de las mujeres embarazadas y los niños pequeños debe ser variada y nutritiva. Debe incluir nutrientes fundamentales, como proteínas y ácidos grasos esenciales, que ayudan al crecimiento y aportan energía; vitamina A para defender al organismo contra las enfermedades; yodo para el sano desarrollo del cerebro infantil; y hierro para preservar las funciones mentales y físicas.
  • Aun cuando la madre tiene la responsabilidad de amamantar al bebé, el padre puede colaborar asegurándose de que consuma alimentos nutritivos, ayudando en las labores domésticas y en el cuidado de los demás hijos, y apoyando emocionalmente a su pareja, al bebé, a los niños mayores y a otros miembros de la familia.
  • Al retornar a sus trabajos, las madres deben tener derecho a amamantar a sus hijos, ya que la lactancia natural es definitiva para su salud y la de sus bebés. Además, deben tener derecho a uno o más descansos durante la jornada laboral –o a una reducción de la misma– para alimentar a sus bebés, y esos períodos no se deben descontar de su salario.
  • Durante el embarazo y la lactancia, la mujer necesita alimentos más nutritivos y en mayor cantidad; más descanso del habitual; suplementos múltiples de micronutrientes o de hierro y ácido fólico, incluso si está consumiendo alimentos fortificados; y sal yodada para el desarrollo mental correcto de su hijo.
  • Las niñas adolescentes, las mujeres, las embarazadas y las madres primerizas deben ingerir los mejores alimentos disponibles: leche, frutas y vegetales frescos, carne, pescado, huevos, granos, guisantes y fríjoles. Todos estos alimentos se pueden consumir sin temor durante el embarazo y la lactancia.
  • Después de dar a luz, las mujeres también necesitan una buena nutrición, ingerir una mayor cantidad de alimentos y descansar. Las madres lactantes necesitan alrededor de 500 calorías adicionales al día, lo que equivale a una comida extra.