Agentes
Informantes

Definitivamente
los abuelos, los viejos son los recipientes
natos de estos conocimientos, en el medio rural
es
más
notoria la presencia de hechos culturales con una
gran riqueza de formas de atención a los
niños; poco
a poco en las ciudades se va perdiendo esta fuente
y vertiente de saber; se la va abandonando y al mismo
tiempo se van asumiendo nuevas y extrañas
maneras de reaccionar. Se percibe en la comunidad
un mayor aprovechamiento de las estrategias occidentales
que de alguna manera los va deshumanizando y haciendo
perder su propia cosmovisión que es más
integral
En Pavandó y Turbo, lugares
de recepción
de los más grande éxodos de las población
desplazada en Colombia; se inició la recuperación
de formas tradicionales de atención a disfunciones
psicoafectivas acusadas por los niños.
Fueron las mujeres ancianas quienes aportaron más
a esta recolección. Aquellas
que tenían y tienen hijos, demostraron tener
más experiencia. Las jóvenes acudían
más
a soluciones occidentales. Los hombres conocían
menos que las mujeres y si eran jóvenes
sin hijos estaban aun más desprovistos de
estrategias de recuperación para los niños
y para ellos mismos.
La mejor mecánica para
recoger datos e información
con mujeres es a través de conversatorios
informales y en grupos heterogéneos
de autoayuda con mujeres de todas las edades;
allí uno percibe cómo las abuelas
conocen más y las jóvenes menos.
En ese ameno intercambio se promueve un aprendizaje
entre estos dos grupos etéreos, se genera
un vínculo de consulta y aconsejamiento
que debe existir entre generaciones y que se
ha perdido por
la desconfianza existente en los grupos desplazados
a causa de la violencia. El intercambio de saberes
entre mujeres es casi
común
en situaciones normales y es importante promoverlo
en tiempos difíciles.
Los grupos de mujeres
son muy importantes, pero es preciso también
fortalecer redes de apoyo mutuo y autoayuda
con otros miembros de la comunidad, donde ellos
puedan
acudir a encontrar consejos sabios y producto
de la experiencia
de varios. En un campamento de desplazados
o de damnificados, motivar un encuentro de
mujeres
para hablar
de las dificultades que sufren los niños
es valiosísimo, el
tema las convoca con gran interés. Luego
de conversar se sienten felices de compartir
y de aprender. Todas exponen lo que conocen,
complementan sus experiencias, ganan confianza
al ver que
se valora lo que ellas saben.
Es importante
demostrar que existen algunas formas tradicionales
de otras latitudes con
las que
existe cierta similitud, esto une a los informantes
los relaciona con otros pueblos, los hace poseedores
de saber que ellos mismos
no siempre valoran. Existe infinidad de modalidades
tradicionales de apoyo y pautas de crianza muy
eficaces,
dignas de ser usadas en la actualidad, sin
embargo hay otras que deben ser abandonadas por
ser perjudiciales
para
los niños. |